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Perros celosos

Perros celosos

perro celos RafaelJFloresA

Rafael J Flores A – Viernes, 25 de Julio 2014 – Publicado en: Curiosidades

La investigación, fue publicada este miércoles pasado en la revista científica Plos One y dirigida por la psicóloga de la Universidad de California en San Diego Christine Harris, donde ella indica que los perros exhiben indiferencia cuando sus dueños los ignoran o leen en alto un libro con ilustraciones en relieve.

Sin embargo, muestra un cambio dramático en su comportamiento cuando sus dueños profesan afecto a un canino así sea de peluche. El estudio se aplicó a 36 canes de 14 razas pequeñas por temor de que reaccionaran de forma agresiva y hubiese que someterlos, entre las razas estaban incluidos chihuahuas, yorkshire terriers, perros de Pomerania, salchicha y razas cruzadas. 

Las respuestas de los canes no se hicieron esperar cuando veían cómo sus propietarios acariciaban a un perrito de peluche, capaz de ladrar y mover el rabo. Ante esto, los canes del estudio reaccionaron con gruñidos, ladridos e intentos de separar a sus dueños del percibido rival, por lo cual se dedujo que: el mejor amigo del hombre experimenta el mismo sentimiento que los humanos “celos” cuando se dan cuenta que su amo expresa afecto a otro canino o sienten que no tienen su atención.

Según señalo, Harris y la coautora del estudio, Caroline Prouvost.

 “Existe la sensación generalizada de que los celos son exclusivos de los humanos, en parte por la compleja capacidad cognitiva que involucra la emoción”.

 Pero las autoras lograron demostrar que no es del todo cierto,

“Descubrimos que los perros tuvieron comportamientos significativamente más celosos (…) cuando sus dueños mostraron afecto hacia lo que parecía otro perro en comparación con la atención a objetos no sociales”

La psicóloga decidió realizar el estudio al observar el comportamiento de los tres collies de la frontera de sus padres y ver cómo, incluso cuando acariciaba a dos al mismo tiempo, esos dos mostraban un comportamiento agresivo entre ellos.

Además del libro y el perro de peluche, el estudio introdujo un tercer objeto, un cubo con una cara pintada, al que los propietarios de perros hablaron y trataron como a un animal y que también despertó celos, aunque no tantos como el objeto de peluche.