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Sonda Philae: Éxito a 511 millones de kilómetros

Sonda Philae: Éxito a 511 millones de kilómetros

 

Rafael J Flores A – jueves, 13 de Noviembre de 2014 – Publicado en: Curiosidades, Ciencia & Tecnología

 

Por primera vez, un objeto creado por el hombre aterriza en un cometa. Se trata de un robot europeo, que ayer se desprendió de la nave Rosetta y se instaló en Churyumov-Gerasimenko tras una caída libre sin apenas gravedad y a una velocidad de 3,2 kilómetros por hora. Te contamos los problemas que sufrió en su descenso y lo que supodrá su presencia en el cometa a partir de ahora

Damas y caballeros, llegamos al cometa. Las palabras las pronunciaba este miércoles la presentadora que, desde el centro de control de vuelos de la Agencia Espacial Europea en Darmstadt (Alemania), retransmitía un aterrizaje que forma ya parte de la historia de la exploración espacial. La Sonda Philae de la misión Rosetta logró aterrizar sobre un cometa. El módulo de la Agencia Espacial Europea (ESA) posarse ayer con éxito sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko a las 17:04 horas exactamente, hora penisular a la que ha llegado la confirmación al centro de la ESA. Philae nos está hablando, está posado en la superficie, anunciaba uno de sus responsables.

Tras el júbilo llegaron las comprobaciones. La sonda Philae está estable, pero con los dos arpones, con los que debía haberse clavado en el suelo, recogidos. No lograron soltarse. Esto podría ser un gran inconviente, unido al problema detectado en el propulsor -encargado de evitar que la nave salga despedida hacia el espacio- a primera hora del miércoles, antes de que la Sonda Philae se desprendiese de Rosetta. En estos momentos, el módulo solamente está sujeto por tres tornillos y se desconoce durante cuánto tiempo podrá aguantar sujeto al 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Los arpones no se dispararon. No sabemos exactamente cuál es la situación actual. Nos llega la señal del robot, pero con fluctuaciones. La sonda Philae podría haber rebotado en el cometa y haber vuelto a aterrizar en otro lugar y ponerse a girar sobre sí misma. Podría ser que hayamos aterrizado no una vez, sino dos veces, han explicado desde la ESA durante el último briefing del miércoles sobre la misión de Rosetta. Asimismo, también han indicado que han perdido el contacto pero es algo normal porque Rosetta está maniobrando en su órbita. Mañana -por el jueves- se sabrá algo más. En la rueda de prensa del jueves, a las 14 horas, los científcos esperan saber ya la situación exacta de Philae.

La superficie del cometa está cubierta de polvo, su temperatura es de unos 70ºC bajo cero y los investigadores de la misión aún están analizando el cómo y dónde se ha posado exactamente, lo que se conocerá en las próximas horas. Sí saben que ha sido en el punto programado, llamado Agilkia, y que este viaje ha sido un éxito, también Rosetta. Vamos a tardar muchos años en ver algo igual, ha señalado a Efe Javier Ventura, portavoz de la ESA en España, en cuya sede se han reunido para seguir el aterrizaje de la sonda Philae en el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko científicos, ingenieros y representantes de empresas e instituciones españolas que han participado en la misión (la intervención española en Rosetta está entre el 7 y 8 %).

A pesar de los problemas de la sonda Philae, culmina así una de las partes más importantes. El descenso emprendido por el robot hacia la superficie del cometa Churyumov-Gerasimenko no solo supone un hito en la historia de la exploración espacial, sino que significa también un viaje hacia lo desconocido en el aterrizaje más arriesgado que jamás se haya intentado. Los precedentes de los módulos marcianos y lunares no valían, porque en el cometa apenas existe gravedad. Los 22,5 kilómetros de descenso del aparato desde la sonda Rosetta fueron en caída libre, pero a una mínima velocidad de 3,2 kilómetros por hora.

Una separación con problemas

Después de un viaje de diez años y 6.550 millones de kilómetros por el sistema solar, la misión Rosetta arrancaba en la mañana del miércoles su momento más crítico. Durante el chequeo previo a la separación de la sonda Philae y la nave Rosetta, que ha tenido lugar en la mañana del miércoles, se detectó una avería en la sonda. El propulsor que lleva a bordo y cuya función es empujarla hacia abajo en la fase final del aterrizaje -y evitar así que salga despedida hacia el espacio-, no funciona. La sonda dependía, por lo tanto, únicamente del arpón y los tornillos que lleva a bordo para clavarse en la superficie del cometa. Los responsables de la misión, a tiempo de abortar el aterrizaje, decidieron seguir adelante con el plan previsto.

La nave Rosetta y la sonda Philae se separaron, como estaba previsto, a las 09:36 horas, a 22,5 kilómetros de la superficie del cometa 67P. La confirmación llegó al Centro Europeo de Operaciones Espaciales alrededor de las 10:00 horas. Media hora de diferencia ya que, a la velocidad de la luz, los datos enviados a la Tierra mediante señal de radio tardan 28 minutos y 20 segundos en llegar al centro de operaciones de la ESA en Darmstadt.

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