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Temen que Londres no cumpla con Escocia

Temen que Londres no cumpla con Escocia 

Escocia, independencia, Reino Unido, Rafael J Flores A

Rafael J Flores A – Domingo, 21 de septiembre de 2014 – Publicado en:  Política 

El referéndum por la independencia en Escocia ha abierto una Caja de Pandora constitucional, que ya ha implosionado el triunfante No en la consulta, por sus implicancias sobre el resto de Gran Bretaña.

Los diputados tories (oficialistas) se niegan a votar la “devolución ampliada de poderes”, que el ex primer ministro Gordon Brown redactó para salvar la campaña del No y que el premier David Cameron firmó para frenar una derrota que consideraban inevitable.

Las anunciadas reformas constitucionales devolucionistas de Cameron rompieron el acuerdo con los laboristas porque no coinciden los tiempos de unos y otros. Pasadas 48 horas del referéndum, no sólo renunció el primer ministro escocés Alex Salmond y se vigorizó la representatividad del Sí en el debate político, sino que las promesas del No a la consulta están amenazadas. Pero han encontrado, una vez más, un salvador.

Con su voz de pastor presbiteriano como su padre, el laborista Brown se impuso ayer como el garante de la devolución escocesa.

Aseguró que “serán cumplidas” y llamo al Sí y al No “a trabajar juntos para una Escocia unida”.

“Hay un tiempo para pelear pero también hay un tiempo para unirse y este es el tiempo para unirse en Escocia. Y ver si podemos encontrar un propósito común y movernos del campo de batalla al denominador común y encontrar un mirador para encontrar un camino hacia el futuro”, dijo a un auditorio en un centro comunitario de Fife, donde se destacaba la prensa internacional.

En un discurso tan impactante como el del cierre de campaña del No y en la ciudad escocesa donde creció y vive, Brown volvió a demostrar a los británicos que es un astuto estadista, aunque en el sur crean que fue el peor premier de la historia. Un día después de la renuncia del independentista Salmond, que se fue alertando que había hablado con Cameron y las promesas no serían votadas en el Parlamento en el tiempo acordado, Gordon habló. Se encargó de poner su palabra como garantía de que la devolución de poderes al Parlamento escocés y los beneficios tributarios y del servicio de salud prometidos en la campaña para mantener la unión del reino, serán cumplidos en tiempo y forma.

Explicó que inmediatamente después del referéndum, los tres líderes del laborismo, el conservadorismo y los liberales demócratas firmaron un acuerdo, que será presentado mañana a la Cámara de los Comunes en Londres. A la de Cameron, Ed Miliband y Nick Clegg, también se sumó su firma. “Hemos establecido un calendario que es absolutamente claro.

Va a haber un documento común, que será publicado a fin de octubre”, aclaró. Luego el acuerdo entre los partidos y la maxi devolución de poderes a Escocia llegara en noviembre.

El proyecto de legislación, que formará eventualmente el Acta de Escocia, estará lista al final de enero.

Como si no bastara, Brown se comprometió a supervisar el calendario. Personalmente liderará un debate en la Cámara de los Comunes el 16 de octubre. Hasta ahora, y aunque siga siendo diputado, Brown se consideraba un retirado de la política. “Permitamos pensarnos no como Si o No pero como simples escoceses y permítannos ser una nación, unidos otra vez”, propuso Brown.

La decisión de presentarse como garante de las promesas a los escoceses se suma al pedido de la reina Isabel de respetar lo decidido en el referéndum. Surgió después que el No implosionara cuando Cameron se apresuro a proponer una suerte de “home rule” o “leyes inglesas para los ingleses”, para adelantarse a una consigna del UKIP, el partido euroescéptico populista que lidera Nick Farage que busca contrarrestar la devolución de poderes a los escoceses. El UKIP es la mayor amenaza electoral en las próximas elecciones británicas en 15 meses para los conservadores. Esta reforma constitucional y la devolución de poderes a Escocia, a Gales, y a Irlanda del Norte debía ser para Cameron un proceso simultáneo y no en pasos. Una novedad inesperada para el No.

El “Home Rule” de Cameron impedirá a los 40 diputados laboristas escoceses en el Parlamento en Londres votar leyes vinculadas a los ingleses. Eso debilita al laborismo que se apoya en estos legisladores del norte de Gran Bretaña. Si ellos no pueden votar, el laborismo no podrá pasar normas sobre impuestos, educación y bienestar.

El anuncio de Cameron fue como un tsunami para los laboristas, que en plena conferencia partidaria en Manchester, contraatacaron exigiendo “una convención constitucional” para devolver poderes a las otras regiones del reino, Gales, Irlanda del Norte y el norte de Inglaterra, con un calendario distinto a la devolución de poderes en Escocia, que debe ser inmediata. Y hasta plantearon “la recodificación de la Constitución” británica, que no es escrita.

Un debate desordenado que puede llevar a la fragmentación del Reino Unido.

Los laboristas acusan a Cameron “de jugar a la política”, en vez de focalizarse en “la unidad del país” tras el referéndum, que dividió a Escocia como nunca. El premier se salvó de renunciar con el triunfo del No. Pero esta “Caja de Pandora constitucional”, que abrió después de la consulta, puede lograr lo que los independentistas no consiguieron. La revuelta de los conservadores contra su líder. Hartos, algunos de los diputados conservadores piensan en un desafío parlamentario a su liderazgo porque consideran al premier Cameron débil, sin astucia y con una única táctica destinada a salvar su imagen. Los tories consideran que las promesas a los del No en Escocia fueron “corruptas” y que Cameron se dejó “atrapar” por Brown, que las redactó para poder salir de la negatividad de la campaña del No.

Fuente: clarin.com