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Ébola: Respuestas a las dudas más frecuentes

Ébola: Respuestas a las dudas más frecuentes 

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Rafael J Flores A – Sábado, 06 de septiembre de 2014 – Publicado en:  Salud, Curiosidades 

En los últimos días se ha hablado con frecuencia sobre el ébola y su impacto a nivel mundial, este tema ocupa los primeros puestos en la lista de preocupaciones y objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Durante estos días, más de 200 expertos reflexionan y evalúan en Ginebra las terapias experimentales frente al ébola, entre ellas el fármaco Zmapp, que hasta la fecha ha sido utilizado en los casos de seis pacientes, dos estadounidenses, dos liberianos, uno británico y uno español. A diferencia del sacerdote Miguel Pajares cinco de ellos han logrado salvarse. Informa elmundo.es

Sin embargo muchas dudas se envuelven alrededor de esta enfermedad, por ello dicho elmundo.es trae las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el ébola. 

-¿Cuándo y dónde empezó el brote?

Según un estudio publicado por la revista The New England of Medicine, la primera persona que se contagió de este virus (diciembre de 2013) fue un niño de dos años que vivía en Guéckédou, una ciudad al sudeste de Guinea-Conakry muy cercana a la frontera con Sierra Leona y Liberia. El pequeño murió y, una semana después, también su madre, su hermana de tres años y más tarde su abuela. Todos habían sufrido síntomas característicos de esta infección: vómitos, fiebre y diarrea. Tras matar a cuatro miembros de la misma familia, la ruta del ébola salió de esta casa en el funeral de la abuela, cuando dos de los asistentes volvieron a casa, sin saberlo, siendo ya portadores del virus. Lo mismo le pasó a un trabajador sanitario que también asistió al sepelio, que más tarde murió, al igual que el médico que lo trató. Todos ellos fueron infectando a otras personas de otras ciudades. Cuando finalmente se dio la voz de alarma y se reconoció un nuevo brote de ébola, ya habían muerto decenas de personas en ocho comunidades de Guinea, y había casos sospechosos en Liberia y Sierra Leona. Aunque este brote se inició en diciembre de 2013, tuvo su momento álgido en marzo de 2014.

-¿En qué se diferencia de otros?

Como define Médicos Sin Fronteras, se trata de un brote “sin precedentes”. No sólo está siendo la crisis más larga de la historia del ébola, sino que supera a todas las conocidas hasta la fecha. Según las últimas cifras facilitadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número total de casos probables, confirmados y sospechosos asciende a 3.685, de los cuales 1841 han fallecido. “Nunca antes tuvo tal dimensión”, señala Margaret Chan, directora de la OMS. “Esta vez están afectadas por primera vez también zonas densamente pobladas, lo que constituye un desafío particular”. En los anteriores brotes, que habían tenido lugar en África Central, el problema se había limitado a lugares remotos, a poblaciones bastante aisladas, por lo que era más fácil de controlar. “Un mundo globalizado como en el que vivimos, donde los desplazamientos cada vez son más rápidos y sencillos, ha hecho que la expansión de la epidemia haya sido mayor que en otras ocasiones. Y a eso hay que añadir que la situación socio-sanitaria de los países donde se da la epidemia no contribuye a su manejo”, ha expuesto Francisco Giménez, presidente de la Sociedad de Medicina Tropical. Es el primer brote que ha afectado a varios países simultáneamente en África Occidental y es la primera vez que se habla de trasladar voluntariamente a pacientes diagnosticados de la enfermedad a Europa o América.

-¿Cuántos occidentales hay afectados?

El último nombre que ha trascendido a los medios de comunicación es el del médico Rick Sacra, el tercer estadounidense contagiado por ébola. Los anteriores, Nancy Writebol y Kent Brantly, fueron dados de alta el mes pasado tras ser tratados durante tres semanas en el Hospital Universitario de Emory, en Atlanta (EEUU). Fueron los primeros humanos en recibir el medicamento experimental ZMapp. También ha sido dado de alta otro paciente británico que contrajo ébola en África Occidental, William Pooley, quien ha superado esta infección después de haber recibido también Zmapp. Con el mismo objetivo, se utilizó este mismo tratamiento en el caso del sacerdote español Miguel Pajares. Sin embargo, y a pesar de la terapia, falleció. En Nigeria, el primer paciente que murió por ébola (25 de julio) fue Patrick Sawyer. Era un consultor del ministerio de Economía liberiano que también tenía nacionalidad estadounidense.

-¿Existe tratamiento? ¿Y vacuna?

Hasta el momento, no hay ningún tratamiento específico de eficacia comprobada. La mejor arma es la prevención, es decir, evitar el contacto con los fluidos de los pacientes mediante medidas de barrera que lo impidan: guantes, gafas, mascarillas, ropa adecuada, etc. Por el momento, no hay un remedio efectivo contra el ébola, pero se están evaluando ocho tratamientos y dos vacunas en experimentación. Dada la dimensión del brote y la falta de recursos en los servicios de salud en África Occidental, el Comité de Ética de la OMS aprobó el mes pasado el uso de tratamientos experimentales para hacer frente al brote de ébola en varios países afectados en el continente africano, aunque su eficacia y posibles efectos secundarios sean desconocidos. En cuanto a las vacunas, la compañía GlaxoSmithKline (GSK) y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) han empezado a probar una en voluntarios sanos. Otra inmunización, elaborada por la Agencia de Salud Pública de Canadá cuya licencia se ha otorgado a la empresa NewLink Genetics Corporation, ha recibido la aprobación de la agencia estadounidense del medicamento, FDA, para ser probada en 40 personas. Una tercera opción a vacuna es la de Johnson & Johnson que ha acelerado el desarrollo de un producto contra el ébola. Será probado a principios de 2015 en humanos, según ha anunciado Johnson & Johnson y está previsto un ensayo clínico para 2016.

-¿Cuántos países hay afectados?

Desde el paciente ‘cero’ de Guinea Conakry, se han ido contabilizando casos de infección y de fallecimiento en Liberia, Sierra Leona y Nigeria. En total, más de 3.500 personas enfermas y unos 1.900 muertos. Además, en los últimos días se ha informado del primer caso del virus del ébola en un joven guineano que viajó a Senegal. Y cabe señalar un pequeño brote surgido en el Congo, que las autoridades del país desvinculan del brote de marzo de África Occidental. “Claramente es un brote independiente, es importante señalar que no se ha extendido de África Occidental a África Central”, puntualiza la directora de la OMS.

-¿Por qué se contagian los sanitarios?

Precisamente uno de los grandes desafíos del ébola es el elevado riesgo de contagio entre el personal sanitario. Se debe a que el virus se transmite por contacto directo con la sangre y los fluidos y tejidos corporales de las personas infectadas. Las últimas estimaciones apuntan a 240 casos de sanitarios infectados, 120 de los cuales han fallecido. Dichos contagios se podrían haber evitado si los sanitarios hubieran estado debidamente equipados y protegidos. Pero esto no siempre ha sido así. “Varios factores explican la elevada proporción de trabajadores sanitarios infectados, entre los que se incluyen la insuficiencia de equipamiento protector o su mal uso -guantes, mascarillas o gafas de protección-, la insuficiencia de personal para un brote tan grande, y la compasión, que provoca que el personal trabaje más horas de las consideradas seguras”, se valora en el comunicado de la OMS.

-¿Lo ha hecho bien la OMS?

Algunos expertos critican duramente la respuesta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado a la crisis del ébola. Personalidades como Peter Piot, exdirector de Onusida y miembro del equipo que descubrió el ébola hace 38 años, culpan a la organización dependiente de las Naciones Unidas de haber actuado muy lentamente: la alerta se dio en marzo y, pese a las demandas de MSF, la OMS no despertó hasta julio, asumiendo el liderazgo cuando ya era tarde”. Por su parte, José Antonio Bastos, presidente de Médicos Sin Fronteras en España, considera que “la OMS ha estado muy lenta en declarar esta epidemia una emergencia internacional” algo que ocurrió en agosto, y “debería haberse hecho, como tarde, en junio”. No obstante, Bastos cree que hay algo que es humanamente comprensible: el miedo a ser alarmista. Se trata de buscar un punto de equilibrio. “La OMS ha optado por una actitud más conservadora, pero ya se han dado cuenta de que es el momento de reaccionar”.

-¿Puede surgir un brote en Europa?

Aunque podría llegar a Europa, los especialistas consultados durante estos meses por EL MUNDO descartan el riesgo de epidemia. “Siempre que se respeten los protocolos de control sanitario, la posibilidad de que llegue aquí es débil porque contamos con medios para combatirlo y atajarlo a tiempo, aunque es difícil de eliminar el riesgo al 100%”, ha asegurado a EL MUNDO Christian Bréchot, director del Instituto Pasteur.

-¿Qué pasa con Nigeria?

Después de que se registrara un cuarto caso de ébola en la ciudad de Port Harcourt, sede de la mayor industria de gas y petróleo de África, el número de infecciones confirmadas en Nigeria ha ascendido a 16. También hay un caso probable y cuatro sospechosos. Todo por el contagio de un médico que, tras enfermar siguió operando a pacientes y tuvo contacto físico con decenas de personas. Unas 400 personas están bajo vigilancia sanitaria en Port Harcourt y otras 41 en Lagos. Todas las miradas están puestas sobre el país africano, ya que un brote descontrolado en la zona podría favorecer aún más la expansión del virus, dadas las conexiones y las dimensiones de la nación.

-¿Por qué el ébola es distinto en el Congo?

Según el Gobierno de este país, el brote de ébola en el Congo (donde han fallecido 13 personas) es el séptimo en su historia y su origen es diferente del surgido en África Occidental. Así lo concluyen los resultados de los análisis efectuados en el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la capital congoleña, en los que se han encontrado cepas diferentes a la de Zaire, que es la responsable del actual brote en África Occidental. Esto descarta la posibilidad de que el virus que están sufriendo estos países se haya propagado al centro de África. 

-Una vez curado, ¿puede contagiar? ¿Se puede infectar de nuevo o se genera inmunidad total?

Tal y como ha explicado Francisco Giménez, presidente de la Sociedad de Medicina Tropical, las personas que sobreviven a la infección pueden salir a la calle y hacer una vida normal. “Los pacientes curados de ébola no suponen ningún riesgo porque no hay portadores del virus”. Respecto a la inmunidad, es algo que se está estudiando. “No se sabe muy bien, pero podría no ser así porque existen diferentes tipos del virus, así que superar una infección podría no ser una garantía”.

-¿Cuál es la mortalidad?

Especialistas de la OMS han señalado que la tasa de mortalidad del actual brote de ébola en los países de África Occidental es del 51%, aunque oscila entre el 41% de Sierra Leona y el 66% de Guinea.

-Si no se contagia por aire, ¿por qué hay tantos casos?

La clave está en lo que el misionero español Miguel Pajares transmitía vía e-mail a Obras Misionales Pontificias (OMP). En dicho escrito, emitía un mensaje de socorro desde el Hospital San José de Monrovia, donde, según señalaba, faltaba “lo más elemental” para la prevención, como guantes, vestidos aislantes, máscaras o desinfectantes. Por otro lado, y no menos relevante, en las zonas donde ha surgido el brote, argumenta el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, “las familias tienen miedo porque muchas veces cuando se llevan al paciente ya no lo vuelven a ver ni siquiera para enterrarlo, algo muy difícil de entender en estas poblaciones”. Por este motivo, continúa, “cuando una persona cae enferma, en algunas ocasiones, no se informa rápidamente. Y son pacientes con un estado general malo, con vómitos y diarreas, que son cuidados por sus familiares que terminan estando en contacto con estos fluidos”. Además, “cuando fallecen tienen por costumbre que, entre tres o cuatro mujeres, limpian el cadáver y son ellas mismas las que preparan alimentos para los que velan el cuerpo. Es complicado cambiar esto en estos países”. Aparte, “los profesionales sanitarios han sufrido el rechazo de la población”. 

Fuente: elmundo.es