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Necesitamos planeta y medio para lo que consumimos en ecología

Necesitamos planeta y medio para lo que consumimos en ecología

La Tierra, ultra-alta definición, Alexanger Gerst, ISS, Rafael J Flores A

Rafael J Flores A – Miércoles, 01 de Octubre de 2014 – Publicado en:  Salud, Curiosidades

La pérdida de la mitad de fauna salvaje en el mundo en los últimos 40 años, evidenciada por el informe ‘Planeta vivo 2014’, elaborado por WWF (en español, Fondo Mundial para la Naturaleza), confirma el crítico estado de la biodiversidad.

La reducción de hábitats, la degradación, así como la explotación debida a la caza y la pesca, y el cambio climático son las principales causas de este impacto.

La décima edición de este informe bianual registra más de 10.000 especies de vertebrados desde 1970 hasta el 2010 a través del Índice Planeta Vivo (IPV), una base de datos almacenada por la Sociedad Zoológica de Londres.

Para hacerse una idea de las pérdidas basta con mirar las cifras de tigres en el mundo, que, a lo largo del siglo XX, pasaron de 100.000 a 3.200 ejemplares.

Pese a tratarse de una alerta global, el panorama de Latinoamérica es tal vez el más desalentador: la región perdió el 83 por ciento de las poblaciones de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles desde 1970 hasta la fecha.

De ahí que en el trópico se haya registrado –en el mismo periodo– una reducción del 56 por ciento en 3.811 poblaciones de 1.638 especies, cifra que supera la del 32 por ciento en 6.569 poblaciones de 1.606 especies en zonas templadas.

Según el informe, las especies de agua dulce han sido las más afectadas, con una disminución del 76 por ciento. Cambios en los niveles de agua y la conectividad del sistema acuático, ocasionados en algunos casos, por ejemplo, por sistemas de riego y las represas hidroeléctricas, han producido impactos negativos en estos ecosistemas.

La reducción de especies terrestres tampoco muestra señales positivas: disminuyeron un 39 por ciento, y como factores de riesgo aparecen la agricultura, el desarrollo urbano y la producción de energía.

Pero la preocupación no es nueva. Pese a las intensas campañas sobre el cuidado de especies y la preservación de recursos, las mediciones ratifican que cada día las afectaciones son mayores.

“La biodiversidad es un componente crucial de los sistemas que mantienen la vida en la Tierra y el barómetro que define qué le estamos haciendo al planeta, nuestro único hogar. Necesitamos urgentemente medidas globales audaces en todos los sectores de la sociedad para construir un futuro más sostenible”, dijo el director general de WWF International, Marco Lambertini.

Tres planetas Tierra

La cantidad de superficie productiva que usa al año una persona para mantener su estilo de vida (naturaleza y recursos), que se conoce como huella ecológica, tiene otro capítulo del informe.

En el 2010, la huella ecológica global fue de 18.100 millones de hectáreas globales (hag), lo que se traduce en 2,6 hag per cápita, pero la biocapacidad total de la Tierra fue de 12.000 millones de hag, es decir, 1,7 hag per cápita. Colombia, de acuerdo con el informe, estuvo apenas por debajo de las 2 hag.

Ese exceso ecológico al que estamos sometiendo al mundo supera su capacidad regenerativa.

De esta forma, necesitaríamos 1,5 planetas Tierra para brindar los servicios ecológicos que usamos cada año.

Y esto, proyectado al 2050, cuando se estima que la población mundial llegue a 9.600 millones habitantes, supondría la necesidad de tres planetas Tierra.

Ante este panorama, urgen acciones para frenar un impacto mayor. Si bien recuperar los recursos que tuvimos años atrás es algo imposible, WWF plantea, a través de la iniciativa Un Planeta, estrategias que van desde preservar el capital natural hasta producir mejor y consumir de manera inteligente para usar y compartir los recursos naturales dentro de las limitaciones actuales del planeta.

De esta forma se busca garantizar la seguridad de alimentos, agua y energía para todos.

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